
ANDREA HAUER. Chile 1974
Estudió Artes Visuales en la Pontificia Universidad Católica de Chile, pero su grueso expositivo de los últimos años está en Europa (Alemania, Portugal y España). Es en Madrid, precisamente, donde cursa un Doctorado en Arte e Investigación para, luego, continuar sus estudios en la Escuela de Arte 10, esta vez en Grabado y Estampación.
Su trabajo ha estado definido por el uso de materialidades vernáculas y medios no convencionales para sus procesos de creación. Los gestos de archivo, expresados en la dinámica del reciclaje material, se extrapolan a un interés por los procesos, la potencialidad de la memoria (su política) y una lectura del presente a través del uso y la experiencia de la técnica. Esta mirada marca su práctica artística.
Mi práctica artística se apoya en dos ejes fundamentales: el material usado y el proceso de trabajo
Por regla general reutilizo materiales encontrados (restos) o pensados para otros usos, éstos cargan su propia historia que subyace en la obra y además se cargan con nuevas significaciones dependiendo de el modo de trabajarlas o junto a qué materiales se asocien.Estos materiales pertenecen a mi contexto habitual, me rondan y rodean. Son materiales comunes conocidos por todos de manera que funcionan como una entrada a la obra. Su “entidad” apoya y complementa la obra de la que forman parte.Son materiales pensados casi para usar y tirar a los que manipulo y alargo la vida útil.
Trabajo desde la precariedad y con restricciones. Asumo y trabajo desde la irrelevancia.
Ejercito la capacidad de transformar con el mínimo de elementos.
Pienso que la manera de trabajar más sostenible es aquella que reutiliza materiales y que incorpora los residuos que el propio proceso de producción genera.
Realizo el proceso de trabajo bajo una serie de reglas metodólogicas autoimpuestas y utilizo técnicas bastante comunes (cortar, tejer, pegar, coser) en una búsqueda por desmitificar el trabajo y la figura del artista.
El proceso es marcadamente manual, repetitivo, cíclico y apela al trabajo preindustrial – artesanal así como al trabajo doméstico.
El proceso de producción ha de ser el que permita la mayor autosuficiencia y simpleza de medios.
Trabajo en tres tipos de obra: cerradas, abiertas y variables.Las primeras son las obras que todos entendemos como tales,objetos con características definitivas. Las segundas son obras que, por su carácter modular, pueden crecer según necesidad. Y las últimas, las obras variables, son aquéllas que siendo objetos definitivos siempre cambian al montarse y se adaptan.
Actualmente me cuestiono sobre el objeto que es la obra que produzco y las implicaciones que esto tiene en el mundo neoliberal que vivimos; me cuestiono cómo hacer obras sin que éstas se conviertan en mercancía, y si lo hacen , cómo trabajar con esa incomodidad.


