
ANTONIO SILES
Antonio nació en Tánger hace ya 60 años. De familia de españoles, su infancia fue muy peculiar, pues vivió en el Hotel Villa de France, donde Henri Matisse pasó varias temporadas y donde se encuentra la habitación desde cuya ventana pintó su famoso paisaje, recordando su frase: «Encontré los paisajes de Marruecos exactamente como los describen las pinturas de Delacroix». Y es que esta ciudad fue durante un tiempo enclave multicultural de comunidades musulmanas, cristianas y judías, que atrajo la atención de artistas como Paul Bowles, William S. Burroughs, Jack Kerouac, Tennessee Williams, Brion Gysin y los Rolling Stones.
Fue éste el entorno donde Antonio creció, a la otra orilla del Mediterráneo, entre mezcla de culturas, grupos de música y siempre con una cámara al hombro. De jovenzuelo tocaba el bajo en un grupo que se hacía llamar “Los Condors”, pero no sólo eso, además le gustaba mucho la fotografía. No había momento que no fuese inmortalizado por la cámara de Antonio durante una etapa hippie y de dictadura al otro lado del charco. Después de esta etapa, Antonio y Maleni, su mujer, su musa y su secretaria, decidieron volver a la madre patria y se trasladaron a buscar suerte a un pequeño pueblo de pescadores en la costa andaluza: Marbella. Allí nacieron sus dos hijas, Laurita y Teba. Una vida documentada, en la que no sólo se aprecia la historia de una familia en particular, sino de cualquier familia en la época de la transición y los años venideros.

