
Gonzalo Cordero
S/T
Durante tres años he estado sacando fotos desde el coche con una cámara digital en un mismo trayecto.
Casi todas son del tramo entre Villalba y Tres Cantos en la M-607.
Estas fotografías constituyen en sí un testimonio de los cambios de estación, luz y color, pero no es esa su intención primordial. Al secuencializarlas en trípticos la sensación pretendida es la de la visión borrosa y efímera, la del instante congelado.
En realidad quizá la materia principal como cuando montamos en un coche, no es lo que se ve, desenfocado, descompuesto o carente de interés por si mismo, sino aquello que estamos pensando o sintiendo en el instante de verlo.





















