
Alejandro González Novoa
No derroche agua!…Ni siquiera una gota
Por unos altavoces que emulan ser lavabos podemos escuchar: en el primero a la izquierda un chorro de agua constante y en el segundo gotas de forma ininterrumpida.
Esta advertencia un tanto publicitaria funciona y es viable en el sentido que para tal efecto y mensaje no está derrochando agua.
Así el objeto parlante cumple una doble función: por un lado tiene forma de recipiente, como algo que podemos verter en el, por otro lado emite sonidos (chorros y gotas) en reemplazo del agua que no está.





















